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  • martes, 26 de octubre de 2021

Una aleación de oro y titanio puede servir para mejorar la dureza de las prótesis articulares

El titanio es el material más empleado en el desarrollo de prótesis de rodilla o cadera por su dureza, su alta resistencia al desgaste y su poca toxicidad

Una aleación de oro y titanio puede servir para mejorar la dureza de las prótesis articulares

Investigadores de la Rice University en Houston (Estados Unidos) han descubierto que una aleación de titanio y oro puede servir para mejorar la resistencia de las prótesis articulares, con una dureza que puede ser hasta cuatro veces mayor que la mayoría de los aceros.

El titanio es el material más empleado en el desarrollo de prótesis de rodilla o cadera por su dureza, su alta resistencia al desgaste y su poca toxicidad, pero con esta nueva mezcla que detallan en la revista 'Science Advances' se consigue una nueva estructura con mucha mayor dureza.

Liderados por Emilia Morosan, especializada en diseño y síntesis de compuestos, en este nuevo material los átomos están estrechamente empaquetados en una estructura cristalina "cúbica" que a menudo se asocia a una mayor dureza.

La clave está en una aleación con una proporción de titanio y oro de tres a uno, y ni siquiera con un mortero recubierto de diamante fueron capaces de moler el material para analizar sus propiedades estructurales.

Al someter esta aleación a temperaturas relativamente elevadas logran obtener una especie de estructura cristalina, conocida como versión beta de la aleación, que es cuatro veces más dura que el titanio.

Su dureza fue analizada gracias a diferentes turbomáquinas de la Florida State University y la Texas University, al tiempo que también se midieron otras propiedades clave en los implantes biomédicos como la biocompatibilidad o la resistencia al desgaste.

Y las pruebas realizadas en el MD Anderson Cancer Center de Houston determinaron que esta aleación era aún más biocompatible que el titanio puro, por lo que seguirán trabajando para ver si pueden mejorar aún más su dureza en laboratorio antes de poder generalizar su uso con fines sanitarios.