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  • lunes, 18 de octubre de 2021

Las células dendríticas de los “controladores de élite” reconocen y montan la defensa contra el VIH

Estos individuos tienen una respuesta inmune más fuerte de células T contra el VIH que otros pacientes

Las células dendríticas de los “controladores de élite” reconocen y montan la defensa contra el VIH

Investigadores del Hospital General de Massachusetts (MGH, por sus siglas en inglés) y el Instituto Ragon de MGH, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y Harvard, en Estados Unidos, han añadido otra pieza al rompecabezas de cómo un pequeño grupo de individuos conocidos como controladores de élite son capaces de mantener bajo control la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) sin tratamiento farmacológico.

En su artículo publicado en la revista 'PLoS Pathogens', el equipo de investigación informó de que ha encontrado que las células dendríticas de los controladores de élite son más capaces de detectar la presencia del VIH --paradójicamente a través de una mayor susceptibilidad a la infección por el VIH-- lo que les permite estimular la generación de células T dirigidas específicamente al virus.

"Se sabe desde hace tiempo que estos individuos tienen una respuesta inmune más fuerte de células T contra el VIH que otros pacientes, pero la razón se desconocía", dice Xu Yu, del Instituto Ragon y el Departamento de Medicina del MGH y autor del artículo. "Hemos demostrado que las células dendríticas, que desempeñan un papel fundamental en la generación de células T específicas del virus tienen una mayor capacidad para reconocer el VIH y construir respuestas inmunitarias eficaces en los controladores de élite", señala.

Como parte del sistema inmune innato que es la primera línea de defensa del cuerpo contra la infección, las células dendríticas detectan la presencia de agentes patógenos en la sangre o en otros tejidos, ingieren organismos infecciosos y luego muestran fragmentos de los invasores en su superficie, alertando y activando a las células T killler y T helper (células CD4 y CD8), esencialmente enseñándoles a dirigirse al patógeno específico. Debido a este papel crítico de las células dendríticas, los científicos exploraron la hipótesis de que las células dendríticas de los controladores de élite eran más capaces de detectar el VIH y, como resultado, generar respuestas de células T específicas del virus.

Cuando el VIH infecta células inyecta primero su material genético -ARN en este caso-- en la célula junto con la enzima transcriptasa inversa que transcribe la molécula de una sola cadena de ARN en una molécula de ADN de doble cadena. Después de que el ADN del VIH entra en el núcleo de una célula infectada, se integra en el ADN celular, convirtiéndolo en una fábrica de VIH que genera más partículas de virus.

En experimentos con células dendríticas de controladores de élite, de pacientes con infección avanzada por el VIH y de individuos no infectados, los investigadores encontraron una diferencia sorprendente. En la mayoría de personas, la infección por el VIH de las células dendríticas parece estar bloqueada en una etapa temprana, provocando una escasez de ADN del VIH y la replicación viral limitada dentro de esas células. Aunque esto puede parecer beneficioso, en realidad aporta permite al virus de la persona infectada escapar del reconocimiento de las células dentríticas.

Sin embargo, las células dendríticas de los controladores de élite contenían niveles más altos de ADN del VIH, probablemente debido a la expresión limitada de una proteína llamada SAMDH1 que por lo general bloquea la transcripción inversa en varios tipos de células inmunes.

Las células dendríticas de los controladores de élite también parecen producir niveles más altos de una proteína detectora del ADN llamada cGAS que reconoce la presencia de VIH e induce la rápida expresión de los interferones tipo 1. Esto contribuye a la generación de las respuestas más potentes de las células T contra el VIH que se observan típicamente en controladores de élite.

"Ahora nos estamos centrando en la plena comprensión de todos los componentes necesarios para desencadenar la activación apropiada de las células dendríticas en la infección por el VIH, que pueden ayudar a inducir la remisión como la de un controlador de élite sin fármacos contra el VIH en una población de pacientes más amplia", explica Yu, profesor asociado de medicina en la Escuela de Medicina de Harvard.