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  • domingo, 24 de octubre de 2021

Cuba consigue eliminar la transmisión vertical del VIH y la sífilis

Cada año 1,4 millones de mujeres con VIH se quedan embarazadas, presentando entre un 15 y un 45 por ciento de probabilidades de transmisión de madres a hijos

Cuba consigue eliminar la transmisión vertical del VIH y la sífilis

Cuba ha conseguido eliminar la transmisión del VIH y la sífilis de madres a hijos, clave para evitar la aparición congénita de ambas enfermedades contagiosas, según ha confirmado la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En 2013, sólo nacieron dos bebés con VIH y 5 con sífilis congénita en el país caribeño. Sin embargo, este organismo de Naciones Unidas lo considera suficiente para validar el fin de este contagio vertical para lo que, entre otras cosas, exige que durante un año esta transmisión no sea superior a 50 casos por cada 100.000 nacimientos.

"Es una victoria importante en nuestra larga lucha contra el VIH y las infecciones de transmisión sexual, y un paso importante para tener una generación libre de sida", ha celebrado Margaret Chan, directora general de la OMS.

Según datos a nivel mundial, se estima que cada año 1,4 millones de mujeres con VIH se quedan embarazadas, lo que hace que tengan entre un 15 y un 45 por ciento de probabilidades de transmitir el virus a sus hijos durante el embarazo, el parto o la lactancia.

Sin embargo, el riesgo puede reducirse a poco más de un 1 por ciento gracias al uso de medicamentos antirretrovirales, que no logran eliminar el virus del organismo de la madre pero lo reducen a niveles indetectables.

Esto ha propiciado que en los últimos cinco años se haya reducido casi a la mitad el número de recién nacidos con VIH, de los 400.000 de 2009 a los 240.000 de 2013, pero la OMS reclama mayores esfuerzo para conseguir el objetivo de menos de 40.000 nuevas infecciones anuales en 2015.

Y en el caso de la sífilis, se estima que casi un millón de mujeres embarazadas en todo el mundo están infectadas con sífilis, lo que puede dar lugar a una pérdida prematura del feto o un mayor riesgo de muerte neonatal, bajo peso al nacer o infecciones graves.

Pero, como sucede con el VIH, la intervención precoz también puede evitar la mayoría de estas complicaciones, en este caso mediante el uso de la penicilina.

La OMS lleva trabajando en Cuba desde 2010 para impulsar una iniciativa regional que elimine estas transmisiones madre-hijo, y para ello han ampliado el acceso precoz a la atención prenatal, el uso de pruebas diagnósticas de ambas patologías durante el embarazo, y el uso de cesáreas en estos casos.