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  • martes, 26 de octubre de 2021

Demuestran que la susceptibilidad a las adicciones podría ser hereditaria

Podría conducir al desarrollo de nuevos tratamientos para que los más vulnerables al consumo de narcóticos, medicamentos, tabaco, alcohol y factores de estilo de vida como ludopatías o comer en exceso aprendan a controlar una situación antes de que se vuelva adictiva

Demuestran que la susceptibilidad a las adicciones podría ser hereditaria

Las personas con problemas de adicción a las drogas y sus hermanos sin esta adicción comparten determinados patrones cerebrales anormales, lo que sugiere que la susceptibilidad a la adicción es hereditaria. Así lo ha demostrado un estudio de la Cardiff University, en Reino Unido, publicado en Science. Sus resultados advierten, sin embargo, de que esta herencia es un obstáculo que se puede superar.

Para realizar este estudio, estos científicos escanearon los cerebros de 50 parejas de hermanos y hermanas, de los cuales sólo uno de ellos era adicto a la cocaína. Así descubrieron que ambos hermanos tenían aomaías cerebrales que les hacían más difícil ejercitar el autocontrol.

Estos descubrimientos explican por qué algunas personas con antecedentes familiares de abuso de drogas corren un mayor riesgo de ser adictas que otras.     Aunque es difícil reunir buena información sobre las adicciones, dado que muchos consumidores de drogas viven al margen de la sociedad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que al menos 15,3 millones de personas en todo el mundo tienen un trastorno relacionado con el uso de estas sustancias. Según la OMS, al menos 148 países reconocen tener problemas con el abuso de drogas inyectables.

Un estudio publicado en The Lancet indicó que unos 200 millones de personas consumen drogas ilegales en el mundo cada año y que el uso de estas sustancias prohibidas es mayor en los países ricos.

Los científicos ya habían observado antes diferencias cerebrales en las personas adictas a las drogas, pero hasta ahora no estaban seguros de si esas diferencias existían antes del consumo de drogas o eran un resultado de la propia adicción.

El equipo de la investigadora Karen Ersche, del Instituto de Neurociencia Clínica y Conductual de la Cambridge University, se acercó al problema a través del estudio de hermanos biológicos, uno adicto y otro sin antecedentes de abuso crónico de alcohol u otras drogas, y comparó sus cerebros con los de otras personas saludables.

Los resultados han mostrado que ambos hermanos, adictos y no adictos, compartían la misma anomalía en zonas del cerebro relacionadas con el control de la conducta, sistemas fronto-estriatales.

Estos hallazgos ahora aclaran por qué el riesgo de volverse adicto a las drogas es mayor en las personas con antecedentes familiares (de abuso de sustancias); partes de determinadas zonas de su cerebro ligadas a la capacidad de autocontrol funcionan de manera menos eficiente, señalan los investigadores.

Ersche ha adelantado que el próximo paso será explorar cómo los hermanos que no consumen drogas logran superar esa anomalía cerebral, para que los científicos puedan comprender mejor qué los protege del abuso de sustancias. Encontrar esa clave podría brindar indicios vitales para el desarrollo de terapias más efectivas contra las adicciones.