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  • martes, 26 de octubre de 2021

Descubren una molécula clave para combatir la gripe y reforzar las vacunas

Los investigadores están probando potenciales terapias para la esteatósis hepática mediante la eliminación de ésta molécula en las células hepáticas

Descubren una molécula clave para combatir la gripe y reforzar las vacunas

Una molécula relativamente desconocida que regula el metabolismo podría ser clave para fortalecer el sistema inmunológico de una persona ante la gripe --y potencialmente otros virus--, según concluye una investigación que se detalla en un artículo publicado en Immunity.

El estudio, dirigido por el estudiante de doctorado del Colegio de Medicina de la Universidad de Vermont (UVM), en Etados Unidos, Devin Champagne y Mercedes Rincón, profesora de Medicina e Inmunobiología, reveló que una proteína llamada MCJ puede alterarse para aumentar la respuesta del sistema inmune a la gripe.

El metabolismo es una función crucial que ayuda a mantener las células vivas. Desempeña un papel en una serie de procesos corporales, desde la conversión de los alimentos en energía a la capacidad para combatir la infección. MCJ es la parte de la célula que produce energía y permite el metabolismo.

"Es el motor de la célula", dice Rincón, quien añade que anteriormente los investigadores asumieron que las mitocondrias estaban constantemente activas. Esta experta y Champagne descubrieron que MCJ actúa como un sistema de frenado en la mitocondria, desacelerando estos orgánulos. Sin MCJ, las mitocondrias están hiperactivas.

En las células T del sistema inmunológico del cuerpo, específicamente las células T CD8 que atacan los virus y las infecciones, el metabolismo ayuda a asegurar que esas células que combaten insectos permanecen activas y no se agotan. Cuando un virus ataca, las células CD8 lo detectan y acaban con él, dejando intactas las células sanas.

MCJ controla el metabolismo de las células CD8 y evita que las mitocondrias generen demasiada energía y que las células CD8 estén tan hiperactivas que maten células sanas. Una vacuna, como la vacuna contra la gripe, capacita a las células CD8 para identificar ese virus y destruirlo.

Con una buena vacuna, las células CD8 "recuerdan" y proteger contra los virus durante un largo tiempo. "El metabolismo de las células del sistema inmune es muy importante --explica Rincón--. Es fundamental para determinar una protección eficaz contra la infección, pero también si las vacunas funcionarán".

La supresión de la molécula mejora la respuesta inmune

Para su estudio, Champagne y Rincón generaron modelos experimentales sin MCJ e infectaron a individuos normales y otros sin MCJ con el virus de la gripe -- imitando una vacuna--, para que las células CD8 de los animales aprendieran a reconocer el virus. Después de cuatro semanas, tomaron las células CD8 de los ratones infectados e inyectaron esas células en otros ratones. Un grupo recibió células CD8 normales y el otro grupo células sin MCJ.

Los investigadores dieron a los nuevos modelos dosis muy altas del mismo virus de la gripe. Los individuos con células CD8 normales murieron a causa del virus, lo que indica que las células CD8 "formadas" fallaron en la protección. En contraste, los ratones inyectados con células CD8 deficientes en MCJ aportaban una protección adecuada y todos estos animales sobrevivieron.

Champagne y Rincon concluyeron que con niveles normales de MCJ, las células CD8 no son tan eficientes en la lucha contra virus, ya que su metabolismo mitocondrial no es lo suficientemente fuerte, por lo que la eliminación de MCJ (el "freno mitocondrial") puede mejorar la capacidad de protección de las células CD8 y, por lo tanto, la eficacia de una vacuna.

"No hay nada que se haya demostrado que hace lo que hace esta proteína --dice Rincón-- Suprimir MCJ mejorará su respuesta inmune y la protección de un virus de la gripe y, muy probablemente, la protección de otros virus amenazantes".

Los investigadores están probando potenciales terapias para la enfermedad de hígado graso mediante la eliminación de MCJ en las células hepáticas. Esa acción acelera el proceso de metabolismo de descomposición de los lípidos y la conversión de la grasa en energía, lo que reduce la presencia de la enfermedad, que afecta a entre el 15 y el 20 por ciento de los seres humanos, dice Rincon.