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  • martes, 26 de octubre de 2021

Diseñan una trampa con aroma de los propios mosquitos que transmiten el zika para matar los huevos

El sistema ha sido realizado por un equipo de investigadores de México y Canadá

Diseñan una trampa con aroma de los propios mosquitos que transmiten el zika para matar los huevos

Un equipo de investigadores de México y Canadá han probado con éxito un sistema de bajo costo y respetuoso con el medio ambiente que destruye los huevos de mosquitos del género que propaga el dengue y es probable que propague también el virus Zika .

El estudio de diez meses, realizado en un área remota urbana de Guatemala, documenta un sistema barato y fácil para reducir los mosquitos Aedesgenus portadores de virus al capturar y destruir sus huevos. Los resultados se publican en la revista F1000Research.

El sistema incluye una innovadora trampa diseñada por investigadores canadienses llamada "ovillanta", creada a partir de dos secciones de 50 centímetros de un neumático de coche viejo, colocadas en forma similar a la boca, con una válvula de descarga de fluido en la parte inferior.

Dentro de la cavidad de la cubierta inferior, una solución no tóxica a base de leche desarrollada en la Universidad Laurentian, Sudbury, Canadá, atrae a los mosquitos. Insertado para que flote en el estanque artificial hay una tira de madera o de papel en la que el insecto hembra pone sus huevos. La tira se retiró dos veces por semana, analizándola a efectos de control, y los huevos se destruyeron empleando fuego o etanol.

La solución, que ahora incluye feromona de mosquito (aroma químico del insecto hembra que ayuda a otros a identificar un sitio de reproducción seguro), se drena, se filtra y se coloca de nuevo en la llanta. La feromona se concentra con el tiempo, haciendo de la ovillanta aún más atractiva para los mosquitos.

Los investigadores de este trabajo, dirigidos por Gerardo Ulibarri, de la Universidad Laurentian, con los colaboradores Ángel Betanzos y Mireya Betanzos, del Instituto Nacional de Salud Pública de México, llevaron a cabo el proyecto en colaboración con el Ministerio de Guatemala de Salud. Estos expertos encontraron que la ovillanta de caucho resulta significativamente más eficaz para atraer el mosquito 'Aedes' que las trampas estándar a base de cubos de un litro.

Multiplica por siete la captura de huevos de mosquitos

Durante los diez meses que duró la evaluación, el equipo recogió y destruyó más de 18.100 huevos de 'Aedes' al mes utilizando 84 ovillantas en siete barrios de la ciudad de Sayaxché (con una población de 15.000 habitantes), casi siete veces los aproximadamente 2.700 huevos recolectados mensualmente utilizando 84 trampas estándar en la misma área de estudio.

Entre las observaciones de la investigación está que no hubo nuevos casos de dengue identificados como originarios de la zona donde se probó la ovillanta, una comunidad que normalmente registra dos o tres docenas de casos en ese periodo de tiempo.

Centrarse en los huevos de mosquitos utilizando la ovillanta, según el doctor  Ulibarri, supone un tercio del costo de tratar de destruir las larvas en los estanques naturales y sólo el 20 por ciento del costo focalizar el ataque en insectos adultos con pesticidas, que también perjudican a los murciélagos, las libélulas y otros recursos naturales depredadores de los mosquitos.

La ovillanta fue modelada a raíz de una trampa para mosquitos desarrollada en la Universidad Laurentian en respuesta al brote del virus del Nilo Occidental en el norte de Ontario, que emplea una solución modificada para atraer a los mosquitos del género 'Culex's, el portador del Nilo Occidental considerado por algunos como también portador de Zika.

"Decidimos utilizar neumáticos reciclados, en parte, debido a que los neumáticos ya representan hasta el 29 por ciento de los sitios de reproducción elegidos por los 'Aedes aegypti'; porque los neumáticos son un instrumento universalmente accesible en entornos de bajos recursos, y porque dar a los neumáticos viejos un nuevo crea una oportunidad para limpiar el medio ambiente local", describe Ulibarri.

La clave para el sistema en su conjunto es un programa de formación digital para reforzar los conocimientos de control de mosquitos por parte de los trabajadores de salud locales, junto con una estrategia de participación comunitaria que involucra a los hogares en el mantenimiento regular de su ovillanta. Los miembros de la comunidad recogen las tiras de papel o madera de la ovillanta cargadas de huevos y las pasan a los trabajadores de la salud, que llevan a cabo el seguimiento y la destrucción mediante fuego o etanol.