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  • martes, 19 de octubre de 2021

Emplean inyecciones de toxina botulínica para el dolor de rodilla en corredores y ciclistas

El 69 por ciento de los pacientes con síndrome de dolor femeropatelar, tras la inyección, no necesitó intervenciones médicas adicionales y tuvo un alivio completo del dolor cuando se les siguió hasta cinco años más tarde

Emplean inyecciones de toxina botulínica para el dolor de rodilla en corredores y ciclistas

Un trastorno doloroso de rodilla que afecta a más de una de cada ocho personas activas ha sido tratado eficazmente con una inyección de toxina botulínica y fisioterapia. Investigadores del Imperial College de Londres, en Reino Unido, y la Clínica Fortius realizaron un ensayo con 45 pacientes con el llamado síndrome del dolor patelofemoral lateral por sobrecarga, que a menudo tiene entre sus víctimas a corredores y ciclistas, los cuales experimentan dolor en la parte frontal y lateral de la articulación de la rodilla.

El ensayo incluyó una inyección de Dysport, que al igual que el Botox es un tipo de toxina botulínica, en un músculo bajo control ecográfico, en la parte delantera y la parte exterior de la cadera, seguido de sesiones de fisioterapia personalizadas.

El 69 por ciento de los pacientes no necesitó intervenciones médicas adicionales y tuvo un alivio completo del dolor cuando se les siguió hasta cinco años más tarde. Estudios previos han demostrado que el 80 por ciento de los pacientes había tenido síntomas tras el tratamiento convencional, con un 74 por ciento experimentando reducción de los niveles de actividad.

El síndrome de sobrecarga patelofemoral lateral afecta a los corredores y los ciclistas profesionales y aficionados, así como a personas activas en general, con síntomas como inflamación y dolor agudo localizado, lo que impide que los atletas continúen con su actividad, costándoles varios días recuperarse. Como alternativa, los atletas sufren inflamación y una progresiva acumulación de dolor en la rodilla, que empeora después de una actividad deportiva, costando muchos días su recuperación.

El equipo estima que una de cada cinco mujeres activas y uno de cada ocho hombres activos padecen estos síntomas y se considera personas activas a  aquellas que hacen deporte a nivel amateur o profesional. Los métodos actuales para el tratamiento de pacientes incluyen fisioterapia, uso de anti-inflamatorios, inyecciones de esteroides y si estos métodos fallan, cirugía. Incluso después de estas intervenciones, la mayoría de los pacientes continúan con dolor persistente y reducción de los niveles de actividad.

El equipo se había dado cuenta de que los pacientes con este problema usaban en exceso su músculo tensor de la fascia lata en la cadera, en lugar de los músculos de los glúteos en las nalgas. Sospechaban que ésta era la razón por la cual el tratamiento de fisioterapia a menudo no ayudaba a los pacientes a fortalecer sus glúteos, ya que el músculo tensor de la fascia lata tenía exceso de compensación cuando estaban haciendo los supuestos ejercicios de fortalecimiento.

En el estudio, el equipo mostró que el uso de fisioterapia sola en pacientes no logró aliviar su dolor, por lo que les pusieron una inyección de Dysport en el músculo frontal de la cadera para ayudar a que se relajaran con el fin de que tuvieran que utilizar más los músculos de los glúteos. Se puso a los pacientes la inyección más fisioterapia para fortalecer los músculos de los glúteos y llegar a otros músculos débiles o tensos.

Una de las limitaciones actuales del estudio, según el equipo, es que aún no se ha medido directamente la actividad muscular de la cadera, pero ingenieros del Imperial han diseñado un modelo computacional para apoyar su teoría. El siguiente paso será estudiar la actividad muscular antes y después de las inyecciones de Dysport, con un mayor análisis computacional para explorar los mecanismos en funcionamiento.