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  • martes, 26 de octubre de 2021

La esquizofrenia o la drogodependencia se asocian con una actividad anormal en la región cerebral implicada en la toma eficaz de decisiones

Múltiples regiones cerebrales interactúan y compiten en la toma de decisiones

La esquizofrenia o la drogodependencia se asocian con una actividad anormal en la región cerebral implicada en la toma eficaz de decisiones

Una nueva investigación del doctor Stan Floresco, del Centro de Investigación del Cerebro en la Universidad de Columbia Británica, en Canadá, arroja luz sobre los circuitos cerebrales que interactúan para ayudar a las personas a decidir la mejor estrategia a adoptar en circunstancias cambiantes. Estos resultados fueron presentados en la octava reunión anual de la Asociación Canadiense para la Neurociencia, en Montreal.

Los estudios del doctor Floresco y su equipo utilizaron modelos experimentales para demostrar que las zonas profundas del cerebro promueven un sesgo más visceral hacia las grandes pero inciertas recompensas, mientras que las regiones del cerebro situadas en el lóbulo frontal (que regulan las funciones de orden superior como el razonamiento y la planificación), regulan y moderan estos impulsos cuando las circunstancias indican que la opción más arriesgada puede ser poco probable que proporcione una recompensa.

"Parece que las regiones más primitivas del cerebro llevan a impulsos para perseguir recompensas más grandes, pero los lóbulos frontales tienen una visión más amplia de la situación y frenan estos impulsos en situaciones en las que las recompensas más grandes pueden no ser las más rentables a largo plazo", explica Floresco.

En otro estudio, el propio doctor Floresco reveló que la actividad de las neuronas de dopamina parece proporcionar al cerebro informaciones a corto plazo sobre los resultados de las decisiones recientes que pueden influir en la dirección de las subsiguientes.

"Las neuronas dopaminérgicas muestran breves aumentos o disminuciones en la actividad cuando se reciben o no las recompensas. Sin embargo, demostramos que si apagamos estas neuronas después de una elección recompensada o las activamos tras una elección sin recompensa podemos, en esencia, controlar de forma remota la toma de decisiones de los modelos experimentales, por lo que se comportan como si no obtuvieran una recompensa (aunque en realidad la tuvieron) o viceversa", desgrana Floresco.

Floresco también publicó recientemente un papel importante que arroja luz sobre la función de una región del cerebro, llamada la habenula lateral, en la toma de decisiones. "Una visión emergente es que esta región del cerebro estaba principalmente involucrada en la señalización cuando algo malo sucedía, pero nuestros resultados muestran que su función es mucho más compleja", señala.

Y, en concreto, describe: "Cuando cerramos la actividad neuronal en esta región, los animales muestran patrones aleatorios sobre la toma de decisiones, lo que sugiere que este área juega un papel clave en la promoción de sesgos en las decisiones en una u otra dirección".

Estos resultados demuestran la competencia dinámica que existe entre las señales procedentes de diferentes regiones del cerebro. La integración de estas señales requiere flexibilidad cognitiva, que es la capacidad de reaccionar de manera diferente, actualizar el comportamiento y tomar las decisiones apropiadas en respuesta a cambios en el ambiente.

Entender cómo se transmiten y actúan estas señales en el cerebro normal puede ayudar a explicar muchas enfermedades neuropsiquiátricas en las que esta señalización es defectuosa. La esquizofrenia se asocia con una actividad anormal en muchas de las mismas regiones del cerebro implicadas en la toma eficaz de decisiones y los delirios asociados con la esquizofrenia pueden surgir de la asociación de una fuerte respuesta emocional a una situación inocua.

No relacionar la importancia afectiva correcta a estímulos placenteros o aversivos puede resultar en incapacidad de sentir emociones positivas como placer y deseo, que es una de las señas de identidad de la depresión. La drogadicción también puede ser considerada como una enfermedad de la toma de decisiones.

"Al aclarar los mecanismos por los cuales los diferentes circuitos del cerebro interactúan para guiar la toma de decisiones normal, estos estudios pueden proporcionar información relevante sobre la disfunción cerebral que puede ocurrir en los diferentes trastornos", concluye Floresco.