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  • lunes, 18 de octubre de 2021

El estilo de vida occidental puede limitar la diversidad de bacterias en el intestino

Las alteraciones en el microbioma podrían contribuir al aumento de las enfermedades crónicas no transmisibles en los países industrializados

El estilo de vida occidental puede limitar la diversidad de bacterias en el intestino

Un análisis del microbioma intestinal de habitantes de Papúa Nueva Guinea y Estados Unidos que se publica en 'Cell Reports' sugiere que el estilo de vida occidental puede disminuir la variedad de bacterias en el tracto gastrointestinal mediante la limitación de su capacidad de transmisión entre los humanos.

Las bacterias que se encuentran de forma natural en el intestino son importantes para la salud, pero estudios recientes muestran consistentemente que un estilo de vida moderno agota la colección de los microbios del intestino, pero no estaba claro cómo el estilo de vida afecta a la diversidad del "microbioma".

"Hay varios aspectos del estilo de vida occidental que han planteado la hipótesis de que alteran el microbioma intestinal y disminuyen la diversidad", explica el autor principal, Jens Walter, del Departamento de Agricultura, Alimentación y Ciencias Nutricionales de la Universidad de Alberta, Canadá. "Esto incluye la dieta, el saneamiento y las prácticas clínicas, como el uso de antibióticos y las cesáreas, pero no hay una comprensión conceptual sobre cómo alteran nuestros microbiomas", añade.

Walter y sus colegas compararon las bacterias fecales de los adultos en dos regiones rurales no industrializadas de Papua Nueva Guinea con las de residentes en Estados Unidos. Papua Nueva Guinea sigue siendo uno de los países menos urbanizados del mundo y los individuos que fueron analizados viven un estilo de vida tradicional basada en la agricultura de subsistencia.

El equipo de investigación encontró que en Papua Nueva Guinea tienen un microbioma con mayor diversidad bacteriana, una variación interindividual más baja y una composición con perfiles muy diferentes en comparación con los residentes de Estados Unidos. Los que viven en Estados Unidos carecen de aproximadamente 50 tipos de bacterias que forman el núcleo del microbioma en Papua Nueva Guinea.

Su análisis reveló que la importancia relativa de los procesos ecológicos que estructuran la microbiota intestinal difiere en las sociedades occidentalizadas y no industrializadas. En concreto, la dispersión de bacterias, o la capacidad de las bacterias para pasar de un individuo a otro, parece ser el proceso dominante que da forma a la colección de bacterias intestinales en los habitantes de Papúa Nueva Guinea, pero no en los de los residentes de Estados Unidos.

"Estos hallazgos sugieren que las prácticas de estilo de vida que reducen la dispersión bacteriana --específicamente el saneamiento y el tratamiento del agua potable-- podría ser una causa importante de alteraciones del microbioma", dice Walter. "Proponemos un modelo basado en la teoría ecológica ajustado a los datos y con una explicación de la disminución de la diversidad de la microbiota en las sociedades urbanas industrializadas", agrega.

La información obtenida en este estudio tiene implicaciones para la salud humana, dado que las alteraciones en el microbioma asociadas a la occidentalización podrían contribuir al aumento de las enfermedades crónicas no transmisibles en los países industrializados. Sin embargo, los investigadores señalaron la importancia de tener precaución a la hora de cuestionar las prácticas específicas de vida moderna porque, en general, la salud y la esperanza de vida es mayor en las sociedades occidentalizadas.

"No obstante, podemos pensar en cómo reducir los daños colaterales de las prácticas de estilo de vida moderna en el microbioma intestinal sin poner en peligro los beneficios", propone el coautor Andrew Greenhill, catedrático de Microbiología de la Federación Universitaria de Australia. "Los resultados de este estudio proporcionan información que podría emplearse para desarrollar estrategias para prevenir y corregir el impacto de la occidentalización y potencialmente apoyar la dispersión y la transmisión de microbios que han sido erradicados", plantea.