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  • martes, 19 de octubre de 2021

La exposición a la contaminación en el segundo trimestre del embarazo puede aumentar el riesgo de asma en niños

La principal conclusión del estudio es que debemos continuar mejorando la calidad del aire y reducir al mínimo la exposición de las embarazadas durante toda la gestación

La exposición a la contaminación en el segundo trimestre del embarazo puede aumentar el riesgo de asma en niños

Los niños expuestos en el útero a altos niveles de partículas de la contaminación atmosférica en el segundo trimestre del embarazo pueden estar en mayor riesgo de desarrollar asma durante la primera infancia, según revela un nuevo estudio presentado en la Conferencia Internacional 2014 de la Sociedad de Cirugía Torácica Americana, que se celebra en San Diego, California, Estados Unidos.

"Sabemos que la exposición de las madres a la contaminación atmosférica durante el embarazo puede afectar al desarrollo pulmonar de los recién nacidos y dar lugar a trastornos respiratorios posteriores, incluyendo el asma, aunque se conoce poco acerca de si es importante el momento de la exposición", señala la autora principal, Yueh-Hsiu Mathilda Chiu, del Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina Icahn del Hospital Monte Sinaí, en Nueva York, Estados Unidos.

"En nuestro estudio, se evaluó si la exposición más alta a partículas de la contaminación del aire en los distintos periodos de tiempo específicos del embarazo se relaciona particularmente con mayor riesgo de asma en los niños", concreta esta experta.

El estudio analizó a 430 niños hasta los 7 años y a sus madres. La exposición diaria a la contaminación atmosférica en forma de partículas finas de fuentes como el tráfico, centrales eléctricas y otras fuentes industriales en el periodo prenatal se centró en el lugar en el que vivían estas madres.

Estas partículas finas, que son más propensas a inhalarse profundamente en los pulmones, se han relacionado con mayor riesgo para la salud y estudios previos han sugerido que los efectos en las mujeres embarazadas pueden ser transferidos al bebé en crecimiento.

Los investigadores vieron que la exposición a niveles altos de partículas finas en el segundo trimestre estaba más fuertemente vinculado con un incremento de la aparición de asma entre los niños, en particular para los nacidos de madres no obesas.

"Es posible que el efecto de la obesidad materna, otro factor de riesgo conocido para la aparición del asma infantil, puede ser tan fuerte que haga difícil determinar los efectos adicionales de la contaminación atmosférica en los niños nacidos de madres obesas en este contexto", afirma la principal autora.

"Debemos seguir mejorando la calidad del aire y reducir al mínimo la exposición de las embarazadas durante toda la gestación por una serie de razones de salud --agrega la doctora Rosalind Wright, investigadora principal en el Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina Icahn--. Identificar el periodo de gestación durante el cual la contaminación del aire tiene mayores efectos sobre los pulmones en desarrollo puede aumentar nuestra comprensión de los mecanismos subyacentes a esta relación".