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  • martes, 19 de octubre de 2021

Los genes de la grasa abdominal y del muslo son diferentes

El estudio revela que también hay diferencias entre hombres y mujeres

Los genes de la grasa abdominal y del muslo son diferentes

Los hombres tienden a almacenar grasa en la zona abdominal pero, por lo general, no tienen mucha en cadera o muslo. Las mujeres, por otro lado, tienden a almacenar más grasa en la cadera y muslo que en abdomen.

El director del Sanford-Burnham Translational Research Institute for Metabolism and Diabetes, en Estados Unidos, Steven Smith, ha reconocido que aún no está claro el porqué de estas diferencias entre hombres y mujeres, y ha advertido de que la grasa abdominal se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes. Por otro lado, la grasa de la cadera y del muslo no parece jugar un papel especial en estas enfermedades.

En un estudio reciente, publicado en Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, Smith y su equipo tomaron muestras de grasa de hombres y  mujeres. Después, compararon los genes más activos en la grasa abdominal y del muslo.

Así, los genes que operan en la grasa del muslo son esencialmente diferentes con respecto a los que se encuentran en la grasa abdominal. En el caso concreto de los hombres, 125 genes se expresan de forma diferente en el abdomen que en muslo. Mientras que, en el de  las mujeres, la cifra es de 218.

Los genes más notables que diferían se conocen como 'genes homeobox',  conocidos por su papel en ayudar a dar forma a un embrión en desarrollo. Muchos de los 'genes homeobox' están influidos por hormonas como el estrógeno.

Estos genes realmente programan las células de grasa para responder de manera diferente según el tipo de hormona, ha señalado Smith. Para la investigación, él y su equipo aislaron las células madre derivadas de grasa abdominal y del muslo para hacerlas crecer en el laboratorio.

Sin embargo, los investigadores observaron diferencias en la actividad genética de la grasa que desarrollaron a partir de estas células madre, y hallaron que ambas están predestinadas genéticamente y, por tanto, no es una diferencia que se ha adquirido con el tiempo como resultado de la dieta y la exposición ambiental.

Smith espera que futuros estudios puedan conducir a tratamientos específicos dirigidos a las regiones que más contribuyen a las complicaciones de la obesidad.