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  • sábado, 23 de octubre de 2021

Los gérmenes intestinales pueden ayudar a mantener el crecimiento del cuerpo a pesar de la desnutrición

Esta investigación sugiere el posible papel de la microbiota como una intervención terapéutica para la malnutrición

Los gérmenes intestinales pueden ayudar a mantener el crecimiento del cuerpo a pesar de la desnutrición

Especies de bacterias intestinales transferidos de niños sanos a modelos experimentales pueden contrarrestar los efectos perjudiciales causados por las bacterias de los niños desnutridos, según revela un estudio. Los investigadores de este trabajo pudieron identificar ciertas especies de microbios que compensaban los efectos negativos de la desnutrición, lo que sugiere el posible papel de la microbiota como una intervención terapéutica para la malnutrición.

Millones de niños en todo el mundo sufren desnutrición, lo que puede dar lugar a retrasos en el crecimiento, y ha sido muy difícil de tratar, por lo que estos hallazgos tienen implicaciones importantes.

La investigación anterior sugiere que la desnutrición puede poner en peligro el desarrollo de la comunidad microbiana intestinal, la cual cambia a medida que los seres humanos crecen. Laura Blanton, Jeff Gordon y sus colegas de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos, confirmaron este efecto en una población de niños de Malawi, que revela que los niños desnutridos albergan comunidades intestinales más representativas de los jóvenes que individuos sanos emparejados por edad.

También demostraron que una microbiota inmadura en la infancia se correlaciona con retraso en el crecimiento, en comparación con los controles sanos. Posteriormente, el equipo tomó muestras de heces de niños de 6 y 18 meses de edad de Malawi que eran saludables o desnutridos, trasplantando las muestras en ratones de cinco semanas de edad que carecen de cualquier microbios intestinal.

Los ratones colonizados con la microbiota de donantes sanos ganaron significativamente más peso y masa corporal magra que los roedores colonizados con la microbiota de los donantes desnutridos. La convivencia de roedores con microbiota sana y desnutrida hizo que la microbiota saludable se transfiriera a los intestinos de los ratones desnutridos y se restaurara el crecimiento. Además, se identificaron dos especies de microbios, Ruminococcus gnavus y Clostridium symbiosum, que por sí solas dirigen el retraso en el crecimiento.

Un segundo estudio identificó sólo dos cepas de microbios intestinales que mantienen la actividad de la hormona de crecimiento en ratones jóvenes que de otra manera exhibirían resistencia a la hormona del crecimiento por la desnutrición. Los resultados sugieren que estas dos especies microbianas pueden ayudar a amortiguar los efectos adversos de la malnutrición crónica.

Estas dos cepas de Lactobacillus plantarum eran casi tan eficaces como toda una microbiota en el apoyo del crecimiento en los animales de otro modo libres de gérmenes. En conjunto, los resultados de este estudio y los de Blanton, Gordon y sus colegas demuestran cómo un microbioma intestinal alterado puede influir en el crecimiento y cómo ciertas cepas microbianas pueden desempeñar un papel especialmente importante en su restauración.