• 10:24
  • sábado, 23 de octubre de 2021

Identifican especies bacterianas humanas que promueven la delgadez y la salud metabólica

Puede representar un paso importante hacia el desarrollo de nuevas terapias y probióticos a base de alimentos personalizados para el tratamiento o prevención de la obesidad

Identifican especies bacterianas humanas que promueven la delgadez y la salud metabólica

Modelos experimentales libres de gérmenes que recibieron bacterias  intestinales de individuos humanos obesos engordaron más y acumularon más grasa que los que recibieron la microbiota de seres humanos delgados, según un nuevo estudio. Sus autores detectaron que las bacterias fueron capaces de acomodarse en los modelos obesos en nichos no ocupados y activando cambios en el metabolismo, mientras que ninguna de las bacterias de los obesos pudo invadir a los delgados para hacerles acumular grasa.

Esta investigación, que se publica en la edición de la revista Science, demuestra que la transmisión de los rasgos físicos y metabólicos a través de las comunidades de microbios en el intestino depende de la dieta.

Esta investigación sigue la línea de estudios relacionados que muestran que la variedad de genes microbianos en el intestino puede influir en la obesidad y que los alimentos ricos en fibra, como frutas y verduras, tienden a aumentar esa diversidad bacteriana. Sin embargo, este nuevo estudio demuestra directamente que las comunidades microbianas en el intestino pueden transmitir rasgos de delgadez o sobrepeso, además de señalar a participantes específicamente involucrados, junto con sus roles y cómo estas funciones están ligadas a los alimentos que consumimos.

Vanessa Ridaura, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, y su equipo, tomaron muestras de los microbios que vivían en las entrañas de hermanos gemelos  idénticos. En cada par de gemelos, uno de los hermanos era delgado, mientras que el otro era obeso. Luego, los investigadores trasplantaron microbiota intestinal de los gemelos en modelos libres de gérmenes que habían sido criados en condiciones estériles, sin ningún tipo de microbios propios.

"Lo primero que identificaron los autores fue que consumiendo una dieta estándar, los modelos destinatarios de la microbiota de gemelos obesos ganaron más grasa que los destinatarios de la de los gemelos delgados", explicó Jeffrey Gordon, director del Centro de Ciencias del Genoma y Biología de Sistemas en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington y coautor del informe.

Este trasplante de flora intestinal humana dio lugar a cambios metabólicos en los modelos utilizados que se asocian con la obesidad en los seres humanos. Por lo tanto, los investigadores llevaron a cabo lo que Gordon llama "la batalla de la microbiota", que involucró a modelos experimentales que recibieron microrganismos de un gemelo delgado (Ln) con los que obtuvieron los microbios de un gemelo obeso (Ob).

"Los modelos estudiados intercambiaron sus microbios fácilmente", dijo Gordon, refiriéndose a la coprofagia o el consumo de heces. Los expertos descubrieron que los syjetos Ob que habían sido alojados con sus compañeros Ln habían adoptado características de los más delgados, incluyendo las del metabolismo de sus compañeros Ln. Sin embargo, los Ln que habían sido alojados con los Ob, no se vieron afectados por los microorganismos y el metabolismo de sus compañeros.

De esta forma, algo en los microrganismos en el intestino de los sujetos Ln evitó que los Ob acumularan mucha grasa. Mediante una combinación de algoritmos, los investigadores averiguaron qué especies bacterianas en particular fueron capaces de invadir los Ob y hallaron que los miembros específicos del filo Bacteroidetas fueron capaces de entrar en el intestino de Ob, acomodándose en nichos no ocupados y activando, a continuación, los cambios en el metabolismo. Por el contrario, ninguna de las bacterias procedentes de los individuos Ob pudo invadir a los Ln para hacerlos acumulan grasa .

Para obtener más información, los investigadores diseñaron dietas representativas de las dietas norteamericanas actuales: una alta en grasas y baja fibra y grasas saturadas, y otra baja en fibra y alta en grasas saturadas. Una vez más, los autores realizaron "la batalla de la microbiota" mediante la convivencia de los Ob y Ln.

Cuando los individuos consumieron la dieta saludable, los resultados fueron los mismos que antes, pero, las cosas eran muy diferentes cuando los sujetos recibieron la alimentación poco saludable: el modelo Ln no fue capaz de conferir protección contra el aumento de la masa corporal en sus compañeros Ob y no hubo invasión de Bacteroidetas intestinales de los Ln a los Ob.