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  • martes, 26 de octubre de 2021

Identifican un nueva diana terapéutica para la artritis reumatoide

Se ha conseguido identificar un objetivo clínicamente relevante que se puede aplicar a los pacientes en el corto plazo

Identifican un nueva diana terapéutica para la artritis reumatoide

Investigadores del Hospital de Cirugía Especial de Nueva York (Estados Unidos) han identificado un blanco potencial para los nuevos fármacos dirigidos a tratar a los pacientes con artritis reumatoide (AR), una proteína conocida como IRHOM2. El hallazgo podría proporcionar una alternativa terapéutica eficaz y potencialmente menos tóxica contra el factor de necrosis tumoral alfa-bloqueante (bloqueantes del TNF), la base del tratamiento para la artritis reumatoide, y podría ayudar a los pacientes que no responden a este tratamiento.

Jane Salmon, de la Cátedra de Investigación Collette Kean y  autora del estudio, que publica la edición online de la revista Journal of Clinical Investigation, explica que la artritis reumatoide, una enfermedad autoinmune, se activa, en gran parte, por el TNF-alfa, una pequeña proteína de señalización generalmente implicada en el lanzamiento de protección sistémica de las respuestas inflamatorias. Con la producción excesiva de TNF, sin embargo, las células inmunes pueden ser activadas inapropiadamente y causar la inflamación del tejido, lo que produce distintas enfermedades, entre las que está la artritis reumatoide.

Mientras los bloqueantes del TNF ayudan a muchos pacientes con AR, estos tratamientos son muy caros y algunos enfermos no responden. Por esta razón, los investigadores han estado buscando objetivos alternativos en personas con enfermedades inflamatorias contra las que poder dirigir los medicamentos.

Si bien el bloqueo del enzima de conversión TNF-alfa (TACE) podría ser otra manera de tratar la artritis reumatoide, los científicos saben que esta estrategia probablemente tendría efectos secundarios, ya que los pacientes que carecen de la enzima de conversión TNF-alfa son propensos a infecciones en la piel y lesiones intestinales.

A principios de este año, los investigadores demostraron que TACE está regulado por moléculas llamadas IRHOM1 y IRHOM2, que se cree que envuelven el TACE y le ayudan a madurar en unas tijeras funcionales. También demostraron que los modelos experimentales diseñados genéticamente para carecer de IRHOM2 están faltos también de la función de TACE en la superficie de sus células inmunes y no liberan TNF. Sorprendentemente, estos sujetos están sanos y no desarrollan defectos de la piel o intestino.

En el estudio actual, estos científicos se propusieron investigar por qué existe esta paradoja. Después de examinar los tejidos de los individuos deficientes en IRHOM2, encontraron que IRHOM2 regula TACE en las células inmunes, mientras que IRHOM1 es responsable de ayudar a TACE a madurar en otras partes del organismo, como por ejemplo  cerebro, corazón, riñón, hígado, pulmón y células de bazo. "IRHOM2 parece tener una función más restrictiva y excluyente en las células inmunes", afirmó el doctor Blobel.

Posteriormente determinaron si el bloqueo de IRHOM2 podría ser una estrategia para tratar la artritis reumatoide. Para ello, utilizaron un modelo experimental que imita la AR humana en sujetos modificados genéticamente para ser deficientes en IRHOM2 y descubrieron que estos  no desarrollaron artritis inflamatoria y en lo demás estaban sanos.

"Debido a que el TNF es el inductor de la artritis reumatoide en la enfermedad humana, como lo demuestra bien los medicamentos anti-TNF, creemos que esto proporciona un ángulo completamente nuevo en el bloqueo de la liberación de TNF. El objetivo sería ser capaz de inactivar TACE en un tejido de manera específica y IRHOM2 proporciona un mecanismo único para hacerlo", destacó Blobel.