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  • martes, 26 de octubre de 2021

Los niveles altos de colesterol disminuyen la fertilidad

Sobre todo si son los niveles de colesterolemia están elevados en los dos miembros de la pareja

Los niveles altos de colesterol disminuyen la fertilidad

La hipercolesterolemia puede afectar a la fertilidad en las parejas que intentan conseguir un embarazo, según revela un estudio realizado por investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) estadounidenses, la Universidad de Buffalo, en Nueva York, Estados Unidos, y la Universidad norteamericana de Emory, en Atlanta, y que se publica en la edición digital de 'Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism'.

A las parejas en las que cada uno tenía un nivel alto de colesterol les costó más tiempo conseguir un embarazo. Por otra parte, aquellas en las que la mujer presentaba un nivel de colesterol elevado y el hombre no, también estuvieron más tiempo hasta lograr el embarazo en comparación con las parejas en las que ambos tenían sus niveles de colesterol en un rango aceptable.

"Hemos sabido durante mucho tiempo que los niveles altos de colesterol aumentan el riesgo de enfermedad cardiaca", afirma el autor del estudio, Enrique Schisterman, jefe de la División de Epidemiología del Instituto Nacional Eunice Kennedy Shriver de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD), institución que lideró el estudio. "Nuestros resultados sugieren que las parejas que desean lograr un embarazo podrían mejorar sus posibilidades asegurándose de que sus niveles de colesterol están en un nivel aceptable", añade.

El colesterol se utiliza para fabricar una serie de sustancias, incluyendo hormonas y la vitamina D. Niveles altos de colesterol en la sangre, por lo general, no causan ningún signo o síntoma, pero pueden aumentar las posibilidades de padecer enfermedades del corazón.

Para este análisis, los científicos estudiaron a parejas que no estaban siendo tratadas por infertilidad pero que estaban intentando concebir un hijo, reclutando a 501 parejas de cuatro condados en Michigan y 12 condados en Texas entre 2005 y 2009. Las parejas eran parte del estudio 'Investigación Longitudinal de la Fertilidad y el Entorno' (LIFE), diseñado para examinar la relación entre la fertilidad y la exposición a sustancias químicas ambientales y el estilo de vida.

Las mujeres que participaron en el análisis tenían entre 18 y 44 años de edad y los hombres eran mayores de 18 años y las parejas fueron analizadas hasta el embarazo o durante un máximo de un año de estar intentándolo. Los voluntarios del estudio proporcionaron muestras de sangre, que los investigadores analizaron para ver si tenían colesterol libre, con una medición diferente de la prueba de colesterol que se realiza en las consultas médicas.

Las pruebas de colesterol realizadas por los médicos miden los subtipos de colesterol: el colesterol HDL, colesterol LDL y los triglicéridos. Para el estudio, el doctor Schisterman y sus colegas se basaron en un examen que mide la cantidad total de colesterol en la sangre, pero no distinguieron entre los subtipos de colesterol, y plantearon la teoría de que el colesterol en la sangre podría estar relacionado con la fertilidad porque el cuerpo lo utiliza para producir hormonas sexuales como la testosterona y el estrógeno.

Los investigadores calcularon la probabilidad de que una pareja pudiera lograr el embarazo mediante el uso de una medida estadística llamada 'fecundability odds ratio' (FOR), que estima la probabilidad de embarazo de las parejas en cada ciclo, en función de sus concentraciones de colesterol sérico. Los científicos vieron que, en promedio, las parejas en las que la mujer no se quedaba embarazada durante la duración del estudio tenían los niveles más altos de colesterol libre.

En general, los niveles altos de colesterol libre se correlacionaron con tiempos más largos hasta conseguir el embarazo y reducción de FOR. A las parejas en las que la mujer tenía un alto nivel de colesterol y el hombre no también les llevó más tiempo la concepción en comparación con aquellas en las que ambos tenían niveles de colesterol en un rango aceptable.

En su análisis, los autores del estudio detectaron posibles diferencias raciales, así como diferencias por edad, índice de masa corporal y educación, siendo los hombres hispanos los que tenían los niveles más altos de colesterol libre. Aunque los científicos no evaluaron la relación de los dos subtipos de colesterol, Schisterman subraya que los altos niveles de colesterol libre son probablemente un indicador de una ratio desfavorable de HDL en relación a LDL.