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  • domingo, 24 de octubre de 2021

El ruido del tráfico está vinculado a muertes y aumento de accidentes cerebrovasculares

Los fallecimientos fueron un cuatro por ciento más comunes entre los adultos y los ancianos en las zonas con el ruido del tráfico por carretera durante el día de más de 60 dB

El ruido del tráfico está vinculado a muertes y aumento de accidentes cerebrovasculares

Vivir en una zona con una calle ruidosa por el tráfico puede reducir la esperanza de vida, según un nuevo estudio publicado en el 'European Heart Journal'. Los resultados de la investigación, dirigida por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en colaboración el Imperial College de Londres y el Kings College de Londres, en Reino Unido, sugieren un vínculo entre la exposición a largo plazo al ruido del tráfico rodado y las muertes, así como un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, especialmente en los ancianos.

Los autores analizaron los datos de 8,6 millones de personas que vivían en Londres entre 2003 y 2010 y consultaron los niveles de ruido del tráfico durante el día (entre las siete de la mañana y las once de la noche) y por la noche (desde las once de la noche y las siete de la mañana) a lo largo de diferentes códigos postales, comparándolo con las muertes y las hospitalizaciones en cada área en adultos (25 años o más) y ancianos (75 años y más).

Las muertes fueron un 4 por ciento más comunes entre los adultos y los ancianos en las zonas con el ruido del tráfico por carretera durante el día de más de 60 dB en comparación con las zonas con menos de 55dB. Los investigadores dicen que las muertes tienen más probabilidades de estar relacionadas con el corazón o los vasos sanguíneos (enfermedad cardiovascular) y que esto podría deberse a un aumento de la presión arterial, problemas de sueño y el estrés del ruido.

Los adultos que viven en zonas con el tráfico más ruidoso durante el día (más de 60 dB) presentaron un 5 por ciento más de probabilidades de ser ingresados en el hospital por accidente cerebrovascular en comparación con los que vivían en zonas más tranquilas (menos de 55 dB), un riesgo que aumentó al 9 por ciento en el caso de los ancianos. El ruido durante la noche del tráfico rodado (55-60 dB) también se vinculó con un aumento del riesgo de accidente cerebrovascular del 5 por ciento, pero sólo en los ancianos.

La autora principal, Jaana Halonen, de la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical, en Reino Unido, subraya: "El ruido del tráfico por carretera ha sido previamente asociado con problemas de sueño y aumento de la presión arterial, pero nuestro estudio es el primero en Reino Unido que muestra un vínculo con las muertes y los accidentes cerebrovasculares. Nuestros resultados contribuyen al cuerpo de evidencia que sugiere que una reducción en el ruido del tráfico puede ser beneficiosa para nuestra salud".

En Londres, más de 1,6 millones de personas están expuestas a niveles de ruido del tráfico durante el día por encima de 55 dB, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define como un nivel de ruido de la comunidad que causa problemas de salud.

"A partir de este tipo de estudio, no podemos decir con certeza cuáles son los riesgos del ruido para un individuo, pero es probable que sean pequeños en comparación con los factores de riesgo conocidos para las enfermedades circulatorias como la dieta, el tabaquismo, la falta de ejercicio y trastornos médicos como la presión arterial elevada y la diabetes", señala la coautora Anna Hansell, del Centro MRC-PHE para el Medio Ambiente y la Salud en el Imperial College de Londres.

"Sin embargo, nuestro estudio plantea preguntas importantes acerca de los posibles efectos sobre la salud del ruido en nuestra ciudades que necesitan una mayor investigación", concluye esta experta. Los investigadores calcularon la relación entre el ruido del tráfico por carretera en las muertes e ingresos, teniendo en cuenta otros factores como la edad y el sexo de los individuos, así como las características del vecindario, el origen étnico, la tasa de tabaquismo, la contaminación del aire y la situación socioeconómica.

Como los investigadores analizaron los datos a nivel de zona, señalan que sus hallazgos no pueden aplicarse a las personas que viven en esas zonas, ya que pueden tener diferentes factores individuales de riesgo cardiovascular, el tiempo de residencia en el área en particular, los patrones de actividad, incluyendo los desplazamientos al trabajo, y la orientación de las ventanas de su residencia.

Sin embargo, los autores de este trabajo dicen que los resultados son consistentes con un gran número de estudios que relacionan el ruido del tráfico rodado y la hipertensión, que es una de las principales causas de accidente cerebrovascular.