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  • domingo, 24 de octubre de 2021

La terapia de protones tiene menos efectos secundarios en pacientes con cáncer de esófago

Los enfermos de cáncer de esófago suelen presentar una serie de efectos secundarios, como náuseas, fatiga, falta de apetito, alteraciones hematológicas, pulmonares y problemas cardiacos

La terapia de protones tiene menos efectos secundarios en pacientes con cáncer de esófago

Una nueva investigación realizada por científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, ha encontrado que los pacientes con cáncer de esófago tratados con la terapia de protones experimentaron efectos secundarios significativamente menos tóxicos que las personas tratadas con terapias de radiación mayores.

Trabajando con colegas de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota y el Centro de Cáncer MD Anderson en Dallas, Texas, Estados Unidos, Michael Chuong, profesor asistente de Oncología Radioterápica, comparó dos tipos de radiación de rayos X con la terapia de protones, un enfoque innovador y preciso que se dirige a tumores y reduce al mínimo el daño a los tejidos circundantes.

Los investigadores analizaron a casi 600 pacientes y encontraron que la terapia de protones se tradujo en un número significativamente menor de efectos secundarios, como náuseas, alteraciones de la sangre y pérdida de apetito, como detallan en la presentación del estudio este viernes en la conferencia anual del Grupo Cooperativo de Terapia de Partículas, celebrada en San Diego, Estados Unidos.

"Esta evidencia pone de relieve la precisión de la terapia de protones y cómo se puede realmente marca una diferencia en las vidas de los pacientes de cáncer", destaca Chuong. Los enfermos de cáncer de esófago pueden sufrir una serie de efectos secundarios, como náuseas, fatiga, falta de apetito, alteraciones hematológicas, pulmonares y problemas cardiacos. La terapia de protones no supone una diferencia en todos estos efectos secundarios, pero tuvo efectos significativos en varios.

Los resultados tienen especial relevancia para la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland; que este otoño abrirá el Centro de Tratamiento de Protones Maryland (MPTC, por sus siglas en inglés). El centro ofrecerá una de las formas más nuevas y de alta precisión de radioterapia disponibles, exploración del haz de lápiz (PBS, por sus siglas en inglés), que se dirige a los tumores mientras disminuye significativamente las dosis de radiación a los tejidos sanos, de forma que puede centrarse en los tumores más difíciles de alcanzar.

La terapia de protones es sólo uno de varios nuevos métodos para tratar el cáncer. Otros son la radioterapia interna selectiva, una modalidad de precisión para el tratamiento de pacientes con tumores particularmente difíciles de extirpar que afectan al hígado, como los de los cánceres colorrectales;
Gammapod, un nuevo método de alta precisión y no invasivo para el tratamiento de cáncer de mama en fase inicial, y  erapias termales, el uso de "calor" en el tratamiento de un amplio espectro de tumores malignos.

El tratamiento funciona bien para muchos tipos de tumores, incluyendo los que se encuentran en cerebro, esófago, pulmón, cabeza y cuello, próstata, hígado, médula espinal y sistema gastrointestinal. También es una opción importante para los niños con cáncer y se espera que se convierta en una opción importante para algunos tipos de cáncer de mama.

Aunque la mayoría de los pacientes de cáncer están bien atendidos con la tecnología de radioterapia de última generación, se espera que hasta el 30 por ciento tenga un mayor beneficio de la nueva forma de terapia de haz de protones. Situado en la Universidad de Maryland BioPark, la 10.219 metros cuadrados, se espera que el centro cuente con más 180 millones de euros para tratar a unos 2.000 pacientes al año.