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  • martes, 26 de octubre de 2021

Los trasplantes de órganos y tejidos deberán tener en cuenta si el donante ha estado en zonas de riesgo de Zika

Los expertos recomiendan una valoración individualizada del riesgo potencial de transmisión de la infección frente al beneficio del trasplante

Los trasplantes de órganos y tejidos deberán tener en cuenta si el donante ha estado en zonas de riesgo de Zika

Existen recomendaciones para vigilar si los donantes de órganos, tejidos o células han estado en zonas de riesgo de Zika o han presentado síntomas asociados al virus antes de proceder al trasplante a fin de evitar un posible contagio.

Pese a que no se ha descrito ningún caso de transmisión a través de implante de tejidos o el trasplante de órganos, se reconoce que "la posibilidad teórica de transmisión a partir de sustancias de origen humano existe aunque los estudios de riesgo muestran que esta posibilidad es extremadamente baja".

Ante esta situación, las recomendaciones de algunos países establecen que en aquellos donantes fallecidos que hayan estado en los últimos 28 días en algún país afectado por la epidemia de Zika y que presenten sintomatología de infección se debe realizar una "valoración individualizada del riesgo potencial de transmisión de la infección frente al beneficio del trasplante" de los órganos donados.

No obstante, en el caso de la donación de vivo se aconseja retrasar la donación al menos 28 días tras el retorno del área epidémica.

Del mismo modo, ante cualquier persona que pueda ser donante fallecido de tejidos, que haya estado en los últimos 28 días en algún país afectado por la epidemia de Zika, se debería realizar un test de RT-PCR en sangre del virus Zika.

Este test se podrá realizar tras la extracción de los tejidos o durante la cuarentena y en el caso de que el resultado sea negativo se podrán procesar y liberar los tejidos. En cambio, si no se puede realizar este test o el resultado es positivo se deberán descartar los tejidos.

En el caso de la donación de placenta, membrana amniótica o sangre del cordón umbilical, si la donante ha sido diagnosticada de infección por Zika o ha residido o viajado en cualquier momento a alguno de los países considerados epidémicos durante la gestación, se descartaran estos tejidos a no ser que se pueda demostrarse la ausencia del virus en estos tejidos.

En donaciones de médula, mejor retrasarlo

En el resto de donaciones de vivo, y especialmente en el caso de la medula ósea y las células madre de la sangre periférica) se debería retrasar la donación al menos 28 días tras el retorno del área epidémica.

Si esto no es posible, se debería realizar un test de RT-PCR en sangre del virus Zika. En el caso de que el resultado sea negativo se debería proceder a la obtención y, si no se puede realizar el test o el resultado es positivo, se debería descartar el donante excepto en el caso de que la donación sea de progenitores hematopoyéticos para trasplante, en cuyo caso se deberá realizar una valoración individualizada riesgo-beneficio.

Por el momento el virus ha sido detectado en sangre, orina y saliva durante la fase aguda de la enfermedad, así como en el semen y en la leche materna. Asimismo, existen varios casos de posible transmisión a través de la sangre, si bien estos no han sido confirmados aún de forma oficial.