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  • jueves, 02 de diciembre de 2021

El uso de estatinas y antihipertensivos, clave para reducir los infartos y los ictus a nivel mundial

Las estatinas han demostrado reducir de forma significativa y segura el riesgo de eventos cardiovasculares en un 25 por ciento

El uso de estatinas y antihipertensivos, clave para reducir los infartos y los ictus a nivel mundial

Investigadores de la McMaster University y el Hamilton Health Sciences en Ontario (Canadá) han descubierto tres sencillos métodos para reducir el riesgo de infarto e ictus a nivel mundial gracias al consumo combinado o por separado de estatinas y fármacos para la hipertensión.

Así se desprende de los resultados publicados en la revista New England Journal of Medicine de un estudio internacional que incluyó a más de 12.000 personas de 21 países para evaluar qué terapia farmacológica es la más adecuada para prevenir estas enfermedades cardiovasculares (ECV), de las que se detectan 50 millones de eventos a nivel mundial y causan 18 millones de muertes.

"Estos hallazgos son muy importantes y tienen un impacto global significativo", ha reconocido Salim Yusuf, investigador principal del estudio, que admite que si solo se tiene en cuenta el riesgo intermedio de estos trastornos "de 20 a 30 millones de afectados podrían verse beneficiados por estos fármacos".

En el estudio 'Hope-3' participaron 228 centros sanitarios que tenían que medir los efectos en personas sin enfermedad cardiaca pero con un riesgo intermedio de padecerla de tres estrategias terapéuticas diferentes: el uso de estatinas o antihipertensivos por separado, o una combinación de ambos tipos de fármacos.

Así, las estatinas demostraron reducir de forma significativa y segura el riesgo de eventos cardiovasculares en un 25 por ciento;  los antihipertensivos no redujeron el riesgo de infarto o ictus en términos generales, pero sí en aquellos pacientes que presentaban hipertensión.

Cuando se combinaron ambos, el riesgo cardiovascular se redujo un 30 por ciento, con un beneficio de hasta el 40 por ciento en aquellos participantes que tenían hipertensión, lo que en estos casos también es necesario que sean tratados con estatinas.

"El estudio 'Hope-3' aporta claridad en el manejo de la presión arterial y el colesterol, dos de los factores de riesgo cardiovascular más frecuentes", ha reconocido Eva Lonn, que cree que la prevención primaria "puede reducirse en gran medida si está disposición de la mayoría de personas con un riesgo intermedio".

Además, la seguridad y eficacia de estos fármacos se mantuvo "independientemente de los niveles de colesterol y presión arterial, edad, género o raza", lo que hace que su uso pueda tener una importante repercusión en los países en desarrollo gracias a su bajo precio.