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  • Martes, 21 de Noviembre de 2017

¿Cómo reaccionar ante crisis nerviosas por desastres naturales?

El personal de salud como primer contacto debe controlar toda crisis para salvaguardar la integridad del paciente y de quien lo rodea

¿Cómo reaccionar ante crisis nerviosas por desastres naturales?

Los desastres naturales pueden ser causantes de una afectación psicológica conocida como crisis nerviosas que son relativamente momentáneas, sin embargo, es necesario que doctores generales y personal médico aprenda a controlar estos episodios para evitar mayores riesgos.

Las respuestas emocionales a una situación desconocida o inesperada que pone en riesgo la propia vida o la vida de algún ser importante, esta respuesta se puede volver violenta para el paciente o para otros.

Las crisis nerviosas o de ansiedad son causadas por un disparo de adrenalina o noradrenalina ambas hormonas neurotransmisoras elevan el ritmo cardiaco, provoca temblor, la fuerza corporal aumenta y mejora los reflejos físicos, comentó la psicóloga por la Universidad Latinoamericana Abigail Alvear Navarrete.

Comenta también que la respuesta física es activada por una pulsión de vida que los obliga ponerse a salvo, a ellos mismos o a otros, esto implica crisis de pánico, ansiedad que pueden provocar un estado de shock cuyos síntomas pueden variar desde falta de aire, sensación de asfixia, parálisis corporal, mareo, dolor de cabeza, debilidad o comportamiento violento para sí mismo con las demás personas.

El personal de salud debe estar debidamente capacitado para controlar estas crisis, el protocolo indica que es necesario tomar las manos de la persona en crisis para evitar que se haga daño, el primer contacto para tranquilizar al paciente puede durar desde cinco minutos para bajar el nivel de ansiedad o histeria en el que grita o llora.

Después de estos cinco minutos el personal debe tratar de explicar la situación que está viviendo para hacerlo consciente del momento en el que está, el lugar, la fecha y/o el desastre natural que se está transitando; en total la recuperación puede tardar hasta una hora para volver a su estado normal.

La psicóloga Alvear recomienda que en el botiquín de primeros auxilios cuente con medicación homeopática como gotas de manzanilla, gelsemium o flores de Bach que tienen una acción relajante para el sistema neurotransmisor, sólo se recomiendan como primer contacto. Si el paciente experimenta una crisis prolongada es necesario dirigirla con un especialista como un neurólogo o psiquiatra.

Erika Pérez Goné, médico cirujano, refiere que cuando un paciente llega a un nivel físico y emocional tiene un impedimento en su función normal a través de un cambio conductual severo que puede denotarse a través de diaforesis, es decir, sudoración, llanto palpitaciones, enojo (rabia), pánico, o un miedo muy intenso.

Ambas especialistas recomiendan, en caso de seguir experimentando crisis severas o sufrir estrés postraumático, una terapia de largo plazo como terapia cognitivo conductual, que en algunas ocasiones estará acompañada de ansiolíticos, antidepresivos y/o estabilizadores del ánimo hasta por 6 meses.

Las mayores complicaciones en este tipo de crisis pueden arribar en fobias específicas, disfunción total en la vida cotidiana, aumento de riesgo de pensamientos suicidas, suicido o abuso de sustancias tóxicas y hasta problemas financieros.

En cuanto a los infartos provocados por un evento estresante, la doctora Erika Pérez comenta que es una situación poco probable en la que deben reunirse ciertos criterios clínicos como arterias obstruidas, pues las crisis son relativamente momentáneas.